Transformaciones en la superficie de un cometa al acercarse al Sol
Observaciones del cometa 67p y su evolución
Un estudio reciente, publicado en la revista Science, revela cambios significativos en la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko después de su perihelio, el punto más cercano a la órbita del Sol. A pesar de estos cambios, no son de gran escala. La investigación sugiere que los relieves más notables del cometa se formaron en épocas anteriores y de mayor actividad en su historia. La misión Rosetta (ESA) proporcionó una oportunidad sin precedentes para observar este proceso de cerca.
La sublimación y el despertar de un cometa
Los cometas, cuerpos helados provenientes de las regiones más alejadas del Sistema Solar, se transforman al acercarse al Sol. El calor provoca la sublimación de los hielos, creando una cola y una coma, una envoltura gaseosa alrededor del núcleo. Las semanas alrededor del perihelio marcan un período de intensa actividad, que la misión Rosetta pudo documentar detalladamente. La observación continua permitió registrar la evolución de la superficie del cometa.
Cambios a pequeña escala en la superficie
La investigadora Luisa M. Lara del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) destaca que los cambios observados no se limitan a la formación de la coma y la cola, sino que también incluyen alteraciones a pequeña escala, de decenas de metros o incluso menos, en la superficie del núcleo cometario. Anteriormente, la apariencia de un núcleo cometario en estas fases era oculta por la coma, pero la cámara OSIRIS de la misión Rosetta capturó todo el proceso.
Derrumbes, fracturas y desplazamientos de rocas
Las imágenes obtenidas a lo largo de dos años revelaron varios cambios notables. En las regiones de Seth y Ash se observó el derrumbamiento de colinas. Una fractura de más de medio kilómetro de longitud se extendió unos 30 metros, y se formaron fracturas más pequeñas paralelas a ella. Además, una roca de más de 20 metros de lado y 250 kg en la Tierra se desplazó aproximadamente 140 metros, posiblemente debido a eventos explosivos.
Erosión y aparición de estructuras
El estudio también documentó el transporte de material no consolidado, exponiendo terrenos previamente ocultos. En la región de Imhotep, aparecieron estructuras circulares que estaban cubiertas en 2014, similares a las observadas en Hapi que aparecieron y desaparecieron, sugiriendo procesos de erosión. Se observaron cambios morfológicos en regiones escarpadas y la aparición y desaparición de estructuras con forma de panal de abejas en la región de Ma’at.
Un pasado más activo y la influencia de júpiter
A pesar de estos cambios, los grandes accidentes geográficos de 67P permanecieron intactos, lo que indica que su orografía se formó en una etapa anterior. Se cree que la influencia gravitatoria de Júpiter alteró la órbita del cometa en 1940 y 1959, acercándolo significativamente al Sol. Esto sugiere que 67P experimentó un período de actividad mucho más intenso en el pasado de lo que la misión Rosetta pudo documentar.
Fuentes de información
- http://www.iaa.es
- http://divulgacion.iaa.es
