Inicio astronómico del otoño de 2013: eclipses, planetas y lluvias de meteoros

El inicio del otoño según la astronomía

Según el Observatorio Astronómico Nacional (IGN, Ministerio de Fomento), el otoño de 2013 comenzó el domingo 22 de septiembre a las 22:44 hora oficial peninsular (una hora menos en Canarias). Esta estación, que duró 89 días y 20 horas, finalizó el 21 de diciembre con el inicio del invierno. Astronómicamente, se define por el momento en que la Tierra cruza una posición específica en su órbita: cuando el centro del Sol cruza el ecuador celeste en su movimiento aparente hacia el sur. Este evento marca el equinoccio de otoño y coincide con el inicio de la primavera en el hemisferio sur.

Acortamiento del día y actividad solar

Durante el otoño, la duración del día se acorta rápidamente. En la península, el Sol sale cada día un poco más tarde y se pone antes, reduciendo la duración del día en casi tres minutos diarios. La actividad solar, caracterizada por manchas, fulguraciones y protuberancias, sigue un ciclo de aproximadamente 11 años (el ciclo número 24, iniciado en diciembre de 2008). Se estimó que durante el otoño de 2013, el número de manchas solares oscilaría entre 77 y 99.

Eclipses en el otoño de 2013

El otoño de 2013 trajo consigo dos eclipses. El 18/19 de octubre se produjo un eclipse penumbral de Luna, visible en América, Europa, África y Asia. Posteriormente, el 3 de noviembre, ocurrió un eclipse mixto (o híbrido) de Sol, visible en el este de América, sur de Europa y África. Este tipo de eclipse, poco frecuente, es anular en algunas zonas y total en otras, dependiendo de la ubicación del observador.

Visibilidad de planetas y constelaciones

Durante el otoño de 2013, el cielo matutino estuvo dominado por Marte y Júpiter, a los que se unió Saturno al final de la estación. Por la noche, brilló Venus junto con Saturno (especialmente hasta mediados de otoño). Se pueden observar las constelaciones de Andromeda, Lagarto y Pegaso, así como las constelaciones eclípticas de Capricornio a Virgo.

Lluvias de meteoros destacadas

El otoño ofrece oportunidades para observar lluvias de meteoros. Las más relevantes de 2013 fueron las Dracónidas (máximo alrededor del 8 de octubre), las Leónidas (alrededor del 17 de noviembre) y las Gemínidas (máximo alrededor del 13 de diciembre), siendo esta última la más intensa.

Observaciones con telescopios y la luna

Con un pequeño telescopio, se puede apreciar el relieve lunar, especialmente observándolo noche tras noche mientras aumenta su iluminación. Durante las noches sin Luna, se pueden intentar observar la galaxia de Andrómeda, nebulosas de emisión como la de Orión, o el cúmulo de estrellas de las Pléyades. También es posible observar las lunas más brillantes de Júpiter y recorrer la Vía Láctea.