El tamaño del universo: del heliocentrismo a la Vía Láctea

Un cambio de perspectiva: de la tierra al sol

Durante siglos, se creyó que la Tierra era el centro del universo. Sin embargo, las ideas de Copérnico revolucionaron esta visión, demostrando que nuestro planeta era solo uno de muchos, orbitando alrededor del Sol. Este descubrimiento marcó un primer paso en la comprensión de la inmensidad del cosmos y relegó la Tierra a una posición menos central. Herschel continuó esta línea de pensamiento, demostrando que el Sol, a su vez, no era el centro del universo, sino que se movía en dirección a un punto en la constelación de Hércules, conocido como el apex, a una velocidad de 19 Km/s.

Cúmulos globulares: pistas sobre la estructura del universo

El estudio de las aglomeraciones estelares conocidas como cúmulos globulares, algunos visibles a simple vista como las Pléyades, proporcionó nuevas pistas. Estos cúmulos, con miles o incluso cientos de miles de estrellas, no se distribuían uniformemente en el cielo, sino que formaban una configuración esférica alrededor de un centro. El astrónomo Sharpley propuso que esta distribución se debía a la atracción gravitatoria, sugiriendo que el Sol se encontraba a las afueras de una estructura más grande.

Shapley y la medición de distancias: el descubrimiento de nuestra galaxia

Medir la distancia a estos cúmulos era un desafío, hasta que el descubrimiento de la Física sobre las estrellas Cefeidas, cuyo brillo varía de forma predecible, ofreció una solución. Shapley pudo usar este fenómeno para determinar las distancias absolutas a los cúmulos y, por ende, su ubicación en relación con el centro de la esfera que formaban. Sus cálculos indicaron que el Sol se encontraba a unos 50.000 años luz del centro de esta esfera, que Shapley identificó con el centro de nuestra galaxia.

La vía láctea: nuestra isla cósmica

Este descubrimiento marcó una nueva humillación para la visión antropocéntrica del universo. Shapley demostró que el Sol no era el centro del universo, sino que se encontraba en las afueras de la Vía Láctea. Aunque las primeras estimaciones de Shapley sobre el tamaño de la galaxia fueron incorrectas debido a la atenuación de la luz por el polvo interestelar, las mediciones posteriores revelaron que la Vía Láctea tiene un diámetro de unos 100.000 años luz, con el Sol situado a unos 30.000 años luz de su centro.

La rotación de la vía láctea y su masa

El astrónomo Jan Oort descubrió que el Sol orbita alrededor del centro de la galaxia a una velocidad de 220 Km/s, completando una vuelta cada 230 millones de años. Para mantener esta velocidad, la masa del centro galáctico debe ser enorme, aproximadamente 90.000 millones de veces la masa del Sol. Si consideramos que el Sol es una estrella de tamaño promedio, se estima que la Vía Láctea contiene alrededor de 100.000 millones de estrellas.

¿El universo se limita a la vía láctea?

Con el conocimiento de la forma y dimensiones de la Vía Láctea, surge la pregunta: ¿contenemos toda la materia del universo? La respuesta, como veremos, es no. El estudio del universo continuó, revelando que la Vía Láctea es solo una de las miles de millones de galaxias que existen en el cosmos, abriendo la puerta a una comprensión aún mayor de la inmensidad y complejidad del universo. Un nuevo salto nos aguarda, más allá de nuestra galaxia.